En el corazón del barrio El Codito, las voces de los niños se unieron en una hermosa sinfonía de fe y alegría. 🎶✨ Con canciones, risas y oraciones sinceras, los pequeños adoraron a Dios con todo su corazón, recordando que la verdadera felicidad nace cuando compartimos Su amor. 💛

Cada canto fue una semilla de esperanza 🌱, cada sonrisa una muestra de fe viva. A través de juegos y enseñanzas, los niños aprendieron que adorar a Dios no es solo cantar, sino vivir con gratitud y amor cada día. 🙏🌈

Fue una tarde llena de luz, donde la presencia de Dios se sintió en cada mirada y en cada palabra. En El Codito, seguimos formando niños que aman, creen y llevan la Palabra a su alrededor. ✝️💫