En nuestra lección bíblica aprendimos acerca del centurión romano, un hombre que, aunque no pertenecía al pueblo de Israel, demostró una fe extraordinaria en Jesús. Esta historia se encuentra en Mateo 8:5-13 y Lucas 7:1-10.
El centurión tenía un siervo que estaba muy enfermo. Al escuchar acerca de Jesús, buscó su ayuda. Él sabía que Jesús tenía autoridad y poder para sanar, y creyó que no era necesario que Jesús llegara hasta su casa. Por eso dijo que solamente bastaba con que Jesús diera la orden y su siervo sería sano. 🙏✨
Jesús se maravilló de la fe de aquel hombre y mostró que una verdadera fe no depende de lo que podemos ver, sino de confiar en quién es Jesús y en su poder.
🌈 Una fe que podemos imitar
Los niños aprendieron que ellos también pueden tener una fe fuerte y sincera. Pueden confiar en Jesús cuando están felices, cuando tienen dificultades, cuando necesitan ayuda y cuando oran por alguien que aman. 🙏💙
🌟 Nuestro desafío
“Confía en Jesús, ayuda a los demás y demuestra tu fe con tus acciones.” 🛡️🙏
