Durante nuestra jornada de enseñanza, los niños aprendieron la hermosa y significativa historia de Juan el Bautista, un siervo fiel escogido por Dios desde antes de nacer para preparar el camino del Señor. 
Los niños descubrieron que Juan el Bautista no siempre fue celebrado ni apreciado, pero aun así permaneció firme en su misión. Él trajo un mensaje claro que llamaba al arrepentimiento y no temió denunciar el pecado, enseñándonos que obedecer a Dios implica decir la verdad y vivir conforme a Su voluntad, aun cuando no sea fácil. 
Por medio de relatos bíblicos, actividades creativas y ejemplos prácticos, los niños aprendieron la importancia de vivir una fe sincera, de obedecer a Dios con valentía y de señalar siempre a Jesús con sus acciones. 