En nuestra comunidad creemos firmemente que cada niño posee dones únicos y un potencial infinito regalado por Dios. Por eso, nos llena de alegría compartir cómo nuestros pequeños vivieron una jornada inolvidable de aprendizaje, fe y arte al poner en escena la Parábola de los Talentos.

A través de una divertida interpretación teatral, los niños no solo actuaron, sino que comprendieron el verdadero valor de multiplicar aquello que se les ha confiado.

  • Todos tienen un talento: Algunos descubrieron su amor por la actuación, otros por el canto, la pintura o el trabajo en equipo.

  • El miedo se vence intentándolo: Aprendieron que no importa si nos equivocamos, lo importante es no esconder lo que somos capaces de hacer.

  • Somos administradores de nuestro talento: Comprendieron que sus sonrisas, su inteligencia y su tiempo son "talentos" que deben compartir con los demás.