La Parábola del Sembrador es, sin duda, una de las enseñanzas más conocidas y profundas de Jesús. Registrada en los evangelios de Mateo, Marcos y Lucas, esta historia utiliza una escena cotidiana de la agricultura de la época para revelar una verdad espiritual cómo recibe el mensaje de la verdad las personas.

El aprendizaje crucial que plantea esta enseñanza a nuestros niños ¿Qué tipo de terreno le estamos ofreciendo a Dios? Vivimos en un mundo lleno de "ruido y espinos" que intentan distraernos, y de caminos endurecidos. Trabajar nuestro interior, limpiar las piedras del orgullo y arrancar los espinos de la ansiedad es una tarea diaria para lograr que nuestra vida sea esa tierra fértil que florece y da vida a los demás.

Mateo 13:9 dice: "El que tiene oídos para oír, que oiga"
Jesús pronuncia esta frase al concluir la Parábola del sembrador. Su significado principal es un llamado a la reflexión profunda; es una invitación para que cada uno preste atención cuidadosa.